Haciendo sus rondas

En el momento de la romería, las calles de San José a Cartago se han llenado de peregrinos piadosos que se dirigen a la Basílica en Cartago. La mayoría ha hecho una promesa a La Negrita, la santa patrona de Costa Rica, y caminan en honor a esa promesa. Algunos han venido de países fuera de Costa Rica, y muchos han completado los últimos cien metros del viaje de rodillas.

Un residente de Cartago y amigo del Sleep Inn dijo su propio relato de primera mano de la peregrinación y el importante día después. Informó que había pasado la noche del 1 de agosto en San José, solo para poder llegar a tiempo el 2 de agosto. Dijo que los miles de devotos peregrinos que llegaban a la ciudad el 2 de agosto, día de la Virgen, hicieron las calles intransitables para los ciudadanos salientes de Cartago pero que la energía espiritual era palpable en la ciudad. La mayoría de los peregrinos, dijo, llegaron a tiempo para asistir a la misa de las 9:00 AM en el parque, donde la Virgen, vestida con sus prendas festivas, se presentó a sus seguidores.

Pero las festividades no terminan el 2 de agosto, porque el día siguiente marca el comienzo de otro momento importante para los fieles de La Negrita. El 3 de agosto, los costarricenses celebran "La Pasada", cuando la Virgen vestida es transportada desde la Basílica en Cartago a la catedral de esa ciudad, donde permanecerá durante un mes. Nuestro amigo nos dice que este viaje refleja el largo viaje de la Virgen desde San José a Cartago, cuando la capital del país hizo el mismo cambio. Después de su mes en la catedral, La Negrita regresa nuevamente a la Basílica para esperar la próxima afluencia de peregrinos el 2 de agosto.

Los costarricenses describen La Pasada como un momento de increíble sentimiento espiritual. Las calles de Cartago están alfombradas con flores amarillas y blancas, los colores de la Virgen, y la estatua vestida pasa frente a sus adoradoras masas. A los escolares se les da el día libre, y los dueños de las tiendas decoran sus ventanas con el amarillo y el blanco de la Virgen. Un brillo de espiritualidad infunde a la ciudad y a los que presencian la procesión, se consideren o no devotos seguidores de La Negrita.

El 2 de agosto de 2011, un estimado de dos millones de peregrinos completaron la romería a Cartago. Este año marcó el 375º aniversario de la primera aparición de la Virgen.